Siento pincharte el globo, pero tu café no es de Colombia
Cómo Vietnam se convirtió silenciosamente en el segundo mayor exportador de café del mundo.

En cuanto uno pisa Vietnam, tarda tres segundos en darse cuenta de que este es un país cafetero. Hay cafeterías en cada esquina y parece que cada día abre una nueva.
A medida que vas descubriendo el país, más allá de la obsesión local por sentarse a tomarlo, empiezas a comprender su dimensión como productor. Al principio, para ser honesto, no me sorprendió demasiado que plantaran café. Otros países de la región también lo producen pero a una escala modesta. Sin embargo, Vietnam es el segundo mayor exportador de café del mundo. Me fascinó el dato.
Vietnam no solo le pisa los talones a Brasil en el ranking global, sino que entre el 30% y el 40% del café que consumimos en España proviene de aquí.
La mayor parte de lo que consumimos se importa de estos dos gigantes. Mientras tanto, en mi cabeza seguía viviendo la fantasía romántica de que mi café de las mañanas lo traía Juan Valdez a lomos de su burro bajando por las laderas andinas.
Diseñado en 1959, Juan Valdez lideró la publicidad global del sector entre 1960 y 1990, transformando de forma definitiva la percepción mundial sobre la calidad del café colombiano.
La historia del café vietnamita
Lo curioso es que la cultura del café en Vietnam despegó de verdad en el siglo XX; antes de eso, era un país que única y exclusivamente producía y consumía té.
La primera introducción documentada del café se remonta a 1857, cuando un sacerdote católico francés trajo un árbol de variedad Arábica al norte del país. Aunque el experimento funcionó, el verdadero punto de inflexión no llegó hasta principios de 1900. Fue entonces cuando el grano Robusta llegó a las tierras altas centrales (Central Highlands), donde el clima y las condiciones del suelo resultaron ser el paraíso idóneo para su cultivo. En las décadas siguientes, la industria estalló y las plantaciones brotaron por toda la provincia de Dak Lak y sus alrededores.

Pero lo que realmente catapultó a Vietnam al munudo fueron las reformas económicas del ‘Doi Moi’ en 1987, que abrieron las fronteras al comercio internacional. Poco después, el país superaba a Colombia para consolidarse en el segundo puesto mundial.
Hoy en día, los datos marean:
20% de la producción mundial de café sale de aquí (y el 40% de la variedad Robusta).
Se exportan más de 1,65 millones de toneladas al año.
Unos 3 millones de ciudadanos dependen directamente de este sector agrícola (sin contar los empleados de las decenas de miles de cafeterías de todo el país).
Combustible para cohetes
El grano Robusta, llamado así por la gran resistencia y fortaleza de su planta representa el 95% de todo el café producido en Vietnam y es el alma de su famoso café de filtro Phin. No solo tiene un sabor muchísimo más fuerte y amargo, sino que su contenido de cafeína casi duplica al del grano Arábica (un 2,7% frente a un 1,5%). Por eso, al café vietnamita se le conoce como rocket fuel (combustible para cohetes).
¡Cada mañana tomo un café Phin! ¡También te da alas!

¿Por qué tomamos tanto café vietnamita en España?
¿También nos gusta ir como un cohete? España tiene una particularidad histórica en la forma de tomar café. Es de los pocos países de Europa donde el criticado café torrefacto (tostado con azúcar) y el café mezcla (combinación de natural y torrefacto) siguen siendo masivos, especialmente en hostelería y en supermercados.
El Robusta tiene más cafeína, es más amargo y tiene más cuerpo. Es perfecto para el proceso de torrefacción y va mejor para tomarlo con leche, que es como la mayoría lo toma. Se utiliza para el café mezcla, el soluble, y cápsulas de marca blanca.
La variedad Robusta es más económico de producir y comprar que la variedad Arábica. Incluso sumando los costes logísticos de cruzar los océanos en barcos cargueros hacia puertos como el de Barcelona, el precio por tonelada sigue siendo sumamente competitivo en comparación con los cafés americanos.
¿Y ese café colombiano? El café colombiano a día de hoy solo representa el 15% del café consumido en España.
El “branding” del café
Es curioso que, a día de hoy, nadie que se toma un café en España le viene a la mente un recolector con un sombrero cónico en la cabeza. No hay campañas que promuevan el café de Vietnam como estrategia de marketing. Una de las mayores razones es el uso para cafés mezcla o soluble “barato” y generalmente no se hace énfasis en el país de origen. Viene a ser como el vino de brick para hacer Kalimotxo, nadie quiere presumir de denominación de origen.
Es una pena porque Vietnam tiene un excelente café y la experiencia de tomarlo allí es fantástica. Tienen variedades de grano y un sinfín de formas de prepararlo. Espero que algún día le demos el reconocimiento que se merece.
Cafés de especialidad

Con el boom de las cafeterías de especialidad, la gente se está educando para buscar orígenes específicos (Etiopía, Kenia, Colombia, Costa Rica). Pero se prioriza la variedad Arábica por sus aromas complejos, y por lo general Vietnam queda fuera del radar.
Aun así, en Vietnam existen cafés Arábica excelentes. Aunque apenas representa el 5% de la producción nacional, poco a poco está empezando a ganar terreno.
También gana popularidad el Fine Robusta que al igual que el Arabica se cosecha a mano seleccionando el grano en su punto perfecto de maduración y se aplican procesos de fermentación avanzados que eliminan los sabores fuertes del robusta común.
Mientras tanto, la próxima vez que tomes un café de bar Paco, es muy probable que sea una mezcla que contiene un 80% de Arábica y un 20% de Robusta torrefacto. ¡Recuerda! Es casi seguro que estés bebiendo un café con ritmo de samba y sombrero de cono.
¡Olvida ya a Juan Valdez!
Si te ha gustado el post por favor dale al like o comparte.
Gracias ❤️😊
En la Newsletter anterior:





